Diarios de Intensidad

Habitaciones crucero: ¿cómo son?

Al hablar de habitaciones de crucero o buscar el mejor lugar para pasar una semana en un gran barco, lo primero que hay que tener claro es que no es así como se denomina a estos habitáculos.

Habitaciones de crucero, cámaras, cabinas… no son los nombres más apropiados para referirse a los camarotes. Aunque los miembros de una tripulación profesional siempre lograrían entender a qué se refiere el pasajero que pregunta por su camarote usando cualquiera de estos términos, lo mejor es hablar con propiedad.

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Tipos de habitaciones de crucero o clases de camarotes

Cómo elegir habitaciones de crucero: tipos

La elección de habitaciones de crucero o camarotes puede complicarse, en el caso de viajeros sin experiencia en este tipo de reservas. Antes de sentirse confundido, es útil recordar que esencialmente solo hay cuatro tipos de cabinas en cualquier crucero:

  • Interior: la habitación más pequeña, sin ventana al exterior.
  • Exterior: una habitación con una ventana u ojo de buey (una ventana redonda) con vista al exterior, a menudo de tamaño similar a una cabina interior o un poco más grande pero que tiene vista al mar, no teniendo porqué ser completa o directa.
  • Exterior con balcón: una habitación con una terraza que permite salir al exterior sin subir a una terraza pública
  • Suite: una cabina más grande, a menudo con áreas de estar y de dormir separadas, y una amplia variedad de comodidades y beneficios adicionales

Cómo elegir habitaciones de crucero: consejos prácticos

A la hora de elegir camarote, es conveniente tener en cuenta cuatro aspectos:

  1. Estabilidad. Si el viajero tiende a marearse, la ubicación de la cabina es realmente importante. Cuanto más bajo y más central se está en un barco, menos vaivén y mareo se siente. Incluso si se elige una cabina con balcón, conviene optar por el nivel más bajo y el más intermedio que pueda encontrarse.
  2. Distancia. Algunos viajeros de cruceros prefieren que sus cabinas estén cerca (o lejos) de áreas específicas del barco. Por ejemplo, los viajeros con problemas de movilidad pueden preferir una cabina cerca de los ascensores y los amantes de la piscina querrán que su camarote se sitúe en la cubierta superior para poder salir a darse un chapuzón rápidamente.
  3. Ruido. La zona de la piscina, las habitaciones de crucero ubicadas cerca de restaurantes y bares o las que se encuentran bajas y en la parte trasera (debido a su proximidad al motor, la vibración y el anclaje) o las bajas situadas delante (debido a los propulsores de proa) pueden tener un nivel de ruido mayor que otros camarotes, algo que conviene tener en cuenta al reservar.
  4. Tamaño de cabina. No solo hay que tener en cuenta los metros cuadrados, sino la distribución dentro y posibilidad de tener balcón. En este sentido, conviene tener presente que los viajeros que se alojan en suites, además de disponer de una mayor espacio en el camarote, pueden disfrutar de áreas especialmente reservadas para ellos. Si quieres saber más, consulta lo que es The Waves.

Habitaciones de crucero: ejemplos reales

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que las clases de camarotes o cabinas dependerán del tipo de buque, sus dimensiones y la compañía naviera. Así, por ejemplo, en el caso de Pullmantur:

Al buscar habitaciones de crucero (camarotes) para tus próximas vacaciones, no te olvides que lo más importante es la elección de la naviera. Escoge una profesional y experimentada, con buenas ofertas todo incluido, amplia variedad de servicios y las comodidades que hagan de tu viaje una experiencia inolvidable.

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